
Marky Ramone, baterista neoyorkino, ex Ramones -mitica banda fundamental del punk-, volvió una vez más a la Argentina.
Conclusión inmediata: vino a robar.
Pero no, visión equivocada. Marky vino a satisfacer la necesitad de una horda de punks desorientados y aburridos que necesitaban ser robados. Pero robados por alguien autorizado para hacerlo. Un historico, un ex idolo, un ex.
Razones para decir lo que digo:
1 - Entrada a $ 40 !
2 - Tiempo de Recital menos de 90 minutos.
3 - Banda: obedientes musicos locales de Expulsados -voz y gtr- y Violadores -bajo- (con las partituras bien aprendidas).
4 - Todos temas de los Ramones (ni más ni menos)
5 - Austera puesta de luces, sonido correcto (hasta ahí)
6 - ningún invitado, ninguna sorpresa, ninguna proeza, ninguna demostración.
Creo q estoy viejo para el punk.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario